ulises // 25 04 2007

Klubber´s Day 2007

La segunda edición del festival Klubber´s Day, celebrado este fin de semana pasado en el recinto de la Casa de Campo de Madrid, tiene bastante miga, tanto por los artistas que allí se dieron cita como por el público que asistió (en buen número) o esa tendencia a homogeneizar el sonido que tan de moda se pone en algunos festivales (léase Creamfields).

Y es que lo que en principio se mostraba como algo bastante innovador por estos lares, a años luz del Sonar – en cuanto a propuestas y descubrimientos de nuevos artistas y sellos; como muestra un botón: ¿Dónde la ración de dubstep que todos queríamos? –, acabó siendo un poco cajón de sastre de todos esos nombres famosos que conocemos de hace años en el mundo de la electrónica. Llegamos justo para ver el inicio del show de Alex Under, de quien poco hay más que decir que lo que todos sabemos: que este madrileño es – casi – un genio, que va poco a poco convirtiendo en oro todo lo que remezcla o produce. Lleva un tiempo haciendo lives de su propio material, y con la calidad que se gasta no es de extraño que obvie las referencias ajenas pudiendo permitírselo. Un acierto de principio a fin con ese minimal que se encuentra con el tech-house y se van a tomar unas cañas a un club de jazz algo psicodélico. Tuvimos que dejar de lado la elegancia de Rainer Truby para hacer un poco de caso al dj que permitió que estuviésemos ahí, el bueno de Marco Carola, que se marcó un set decente de techno que convenció a los presentes pero no tanto a nosotros, que íbamos por otras sonoridades. Antes de que acabara (lo sentimos Marco) nos fuimos corriendo al recinto Satélite a ver el live de Laurent Garnier. Hace tiempo tuve el placer de ver un directo de este hombre reproduciendo sus temas en directo junto a un saxofonista, y fue de lo mejor que he visto, ya que sus sesiones acaban flojeando por una razón u otra. En esta ocasión repitió la jugada y le salió redonda. Para algunos – los technoheads – fue demasiado blando, lento, pero para los que sabíamos a lo que íbamos fue una verdadera delicia el poder disfrutar de sus temas tocados en directo, con variaciones que no salen en el disco y con un buen feeling jazzy que Garnier tan bien sabe proporcionar. Aunque tenga mucho respeto a Dj Yoda, y de hecho todavía le tenga pendiente por ver, tocaba ir a ver a Richie Hawtin al pabellón grande, donde estaba la verdadera fiesta, y el rubio platino no defraudó a (casi) nadie con un set bastante variado, donde sonaba ese minimal tan suyo pero con un dinamismo de esos que te hacen ver quien sabe controlar a las masas y quien no. En su caso todo el mundo disfrutó de sus mezclas perfectas, de sus subidones (a veces de manual y otras de improviso) y, sobre todo, de esa selección musical que se marcó. De notable alto. Tras él, y en el mismo escenario, salieron a escena Modeselektor, que nos trajeron un show de electro, techno e hip-hop muy muy freak, tanto que la gente fue abandonando el escenario para repartirse por otras carpas. Cosa que hicimos para ver un poco de las sesiones de Jaümetic, que desde el sello Regular nos sigue dando alegrías, de Luciano algo irreconocible debido a esa tendencia al bombo que fue la tónica general del festival, y a Dave Clarke, que nos hizo huir hacia la sesión de Ellen Allien para coger un poco el aire. Y la sesión de la jefa de B-Pitch fue bastante irregular, se marcó temazos como ella solo sabe seleccionar, pero entre medias dejó bastantes detalles, y algunos muy feos, como lo de parar el disco cuando le da la gana, subir a toda su familia al escenario para que siguiesen con el pedo, o con ese cierre del disco que tiene a medias con Apparat que nos hizo huir esperando el día siguiente.

El sábado obviamos la propuesta hip-hopera, salvada tan solo por una actuación de Qbert brutal, poniendo toda la aguja en el asador con esa técnica tan depurada y esos scratches de locura. Tras el vino la vorágine, con una sesión muy currada de Muerto a la que les siguió el live de Fischerspooner que se quedó a medias, flojo, flojo. Dj Krush se curró la sesión un poco más que la pasada visita a Madrid, pero no mucho más, ya que dejó el pabellón bien alto, y Autechre hicieron lo que venían a hacer: asombrar al personal con sus ritmos políedricos y rotos, y sus melodías fantasmales (por eso de que aparecen y desaparecen a su antojo, si es que existen). Jimmy Edgar estuvo bien, por algo es uno de los nuevos fichajes electrónicos de Warp, aunque le teníamos muchas más ganas a James Holden, que tras ese gran disco que sacó hace poco nos tenía a todos con las ganas de verle de nuevo. Y no defraudó, pese a que a algunos les moleste que pinche con cedes grabados, por mucho que sean de su propio sello..Entre media una visita al nuevo fichaje de Gigoló Records, The Presets, que hicieron un show normalito, y después a los máquinas del drum n´bass y jungle más cañero: Pendulum, que vinieron acompañados por un Mc y nos hicieron pasar directamente a ver a Holden de nuevo e irnos a casita a reposar el cuerpo tras un fin de semana tan grande.

Por: Raúl Linares.

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